{"id":175,"date":"2014-04-29T15:55:32","date_gmt":"2014-04-29T13:55:32","guid":{"rendered":"http:\/\/aztlanfund.org.mx\/\/?p=175"},"modified":"2022-04-12T03:51:50","modified_gmt":"2022-04-12T01:51:50","slug":"crisis-y-cambio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/2014\/04\/29\/crisis-y-cambio\/","title":{"rendered":"Crisis y cambio"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_176\" style=\"width: 262px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-176\" class=\"size-full wp-image-176\" src=\"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/figura-001.jpg\" alt=\"Se\u00f1or Zots Choj, duod\u00e9cimo gobernante de Tonin\u00e1, Chiapas, periodo Cl\u00e1sico. Museo Nacional de Antropolog\u00eda, Conaculta-INAH. Foto JIGM.\" width=\"252\" height=\"663\" srcset=\"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/figura-001.jpg 252w, https:\/\/aztlanfund.org.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/figura-001-114x300.jpg 114w\" sizes=\"auto, (max-width: 252px) 100vw, 252px\" \/><p id=\"caption-attachment-176\" class=\"wp-caption-text\">Se\u00f1or Zots Choj, duod\u00e9cimo gobernante de Tonin\u00e1, Chiapas, periodo Cl\u00e1sico.<br \/>Museo Nacional de Antropolog\u00eda, Conaculta-INAH. Foto JIGM.<\/p><\/div>\n<p>La etapa que va del a\u00f1o 650 al 900 d.C. se conoce normalmente con dos nombres. Si se mira desde el centro de M\u00e9xico, desde el punto de vista de la ca\u00edda de Teotihuac\u00e1n y los dram\u00e1ticos cambios que le sucedieron, se le llama Epicl\u00e1sico; pero si se mira desde el punto de vista de la regi\u00f3n maya, que justo entonces alcanz\u00f3 su momento m\u00e1s pr\u00f3spero, se le denomina Cl\u00e1sico tard\u00edo. En cualquier caso, la fecha inicial de esta etapa corresponde con la crisis que acab\u00f3 con la hegemon\u00eda teotihuacana, y la \u00faltima fecha se refiere a la extinci\u00f3n de la cultura maya cl\u00e1sica. Para ser exactos, 909 d.C., \u00faltima fecha registrada en los monumentos de Calakmul y Tonin\u00e1. Algo antes del a\u00f1o 600 d.C. cesa la influencia teotihuacana en el \u00e1rea maya, y entre esa fecha y el a\u00f1o 700 d.C. las huellas de la presencia teotihuacana se borran de toda Mesoam\u00e9rica: el gran puerto de Matacapan se esfuma como centro de intercambio; la cer\u00e1mica teotihuacana desaparece de la zona de minas de cinabrio en San Luis Potos\u00ed; se interrumpe el comercio entre Morelos y el valle de M\u00e9xico, y, en pocas palabras, la era teotihuacana llega a su fin. Esta violenta contracci\u00f3n del sistema teotihuacano parece haber sido causada por el empuje de ciudades intermedias que buscaban un papel m\u00e1s activo en las redes de intercambio; es como si las regiones de Mesoam\u00e9rica se hubieran sacudido la presi\u00f3n de una potencia que pretend\u00eda regular la vida econ\u00f3mica de todos. La antigua metr\u00f3poli perdi\u00f3 durante la crisis m\u00e1s de cuatro quintas partes de su poblaci\u00f3n. La extinci\u00f3n de la influencia teotihuacana en el \u00e1rea maya parece ser una de las causas del aceleramiento en el desarrollo regional; las ciudades mayas se volvieron m\u00e1s pr\u00f3speras: la arquitectura, la escultura y la manufactura de objetos rituales y suntuarios alcanz\u00f3 una variedad y riqueza sin precedentes. Algunas de las principales ciudades mayas: Palenque, al pie de la sierra chiapaneca, Piedras Negras y Yaxchil\u00e1n en el Usumacinta, Tikal en el Pet\u00e9n, Calakmul al sur de la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n, tuvieron su etapa de mayor florecimiento en el siglo VII. Y como ocurre con el resto de la historia maya, esta etapa de esplendor la conocemos con m\u00e1s detalles y matices que otras historias de Mesoam\u00e9rica porque los mayas utilizaron una escritura glotogr\u00e1fica, capaz de reproducir el discurso oral, y utilizaron, como se ha visto, un sistema de fechamiento preciso. En ocasiones los relatos de los mayas del Cl\u00e1sico resultan mon\u00f3tonos; se habla de nacimiento, entronizaci\u00f3n, declaraciones de guerra, dedicaci\u00f3n de templos, muerte\u2026Sin embargo, la lectura completa de las inscripciones, que ha sido particularmente exitosa en los \u00faltimos veinte a\u00f1os, permite descubrir matices y singularidades: no todos los reyes se comportaban igual, ni todas las ciudades contaban su historia de la misma manera. Hay cientos de historias que se desprenden de las inscripciones disponibles, y muchas proceden de ese lapso de gran esplendor alrededor del siglo VII. Las inscripciones de Yaxchil\u00e1n nos permiten conocer, entre otros individuos, a un rey especialmente afortunado, Itzamnaaj Balam II, que gobern\u00f3 de 681 a 742 d.C. Aparece en los m\u00e1s c\u00e9lebres dinteles labrados de Yaxchil\u00e1n como gran guerrero y protector de la ciudad. Su gobierno fue pr\u00f3spero y su vida larga; longevo como su madre, vivi\u00f3 m\u00e1s de noventa a\u00f1os. Entre sus varias esposas, este monarca tuvo a la se\u00f1ora Kabal Xook como la m\u00e1s importante: a ella se dedic\u00f3 uno de los mejores templos de Yaxchil\u00e1n, cuyo interior fue decorado por magn\u00edficos escultores tra\u00eddos de otras ciudades. Muerta siete a\u00f1os despu\u00e9s que el rey, Kabal Xook fue enterrada en el magn\u00edfico templo, con una impresionante ofrenda de veinte mil navajas de obsidiana. Otra historia de la \u00e9poca de prosperidad es la de Pakal y su hijo Kan Balam, se\u00f1ores de Palenque (en su \u00e9poca llamada Lakamh\u00e1). Los artistas de esta ciudad prefirieron registrar sus historias en estuco, sobre las paredes, y en algunos objetos de piedra, pero no en estelas. Kinich Janaab Pakal I, es decir, Pakal el Grande, recibi\u00f3 el poder de manos de su madre, cosa poco com\u00fan en una sociedad preferentemente patrilineal. Al parecer la madre, Sak Kuk, hab\u00eda asumido el poder ante la falta de hermanos varones; el \u00faltimo habr\u00eda muerto en la feroz guerra contra Calakmul. Despu\u00e9s de gobernar tres a\u00f1os, en una especie de regencia, la se\u00f1ora dej\u00f3 el poder en manos de su hijo, que s\u00f3lo ten\u00eda doce a\u00f1os. Pakal logr\u00f3 levantar la ciudad tras una mala racha de derrotas militares y alcanz\u00f3 suficiente riqueza para construir uno de los mayores palacios del M\u00e9xico Antiguo y un mausoleo monumental para su viaje a Xibalb\u00e1, al mundo de los muertos: el llamado templo de las Inscripciones. Sobre la base de la estabilidad construida por Kinich Janaab Pakal I, su hijo, Kinich Kan Balam II, llev\u00f3 a la ciudad a su mayor poder\u00edo, e igual\u00f3 a su padre en la iniciativa para construir: a \u00e9l se debe el c\u00e9lebre conjunto de tres templos, de la Cruz, de la Cruz Foliada y del Sol. Estrictamente contempor\u00e1neos de Pakal el Grande fueron Yuknoom-Cabeza y Yuknoom el Grande, se\u00f1ores de Calakmul. Singularmente bravo, y al frente de una ciudad m\u00e1s belicosa que sus vecinas, Yuknoom-Cabeza cuidaba con celo el prestigio militar del reino y su autoridad sobre ciudades menores. Cuando la ciudad de Naranjo, en el Pet\u00e9n guatemalteco, quiso emanciparse, el ej\u00e9rcito de Calakmul acudi\u00f3 de inmediato a someterla y Yuknoom en persona asesin\u00f3 a su rey. En el relato se usa el verbo <em>kuxaj <\/em>para referir lo que Yuknoom le hizo a su adversario; se puede traducir de dos formas: lo tortur\u00f3 o se lo comi\u00f3. El heredero de Yuknoom-Cabeza, Yuknoom el Grande, orient\u00f3 las fuerzas del reino a luchar contra Tikal, apoyando a sus enemigos o atac\u00e1ndola directamente. Una se\u00f1al del poder de los reinos mayas en el siglo VII puede apreciarse en su capacidad para influir en el M\u00e9xico central. Esta influencia, sin embargo, es parte de un fen\u00f3meno generalizado de expansi\u00f3n de las regiones que hab\u00edan constituido la periferia del sistema teotihuacano. Los grupos de las zonas centro y centro-norte de Veracruz, con la floreciente ciudad de Taj\u00edn a la cabeza, penetraron en la Huasteca y en la meseta central. Algunos artefactos encontrados en la ciudad de Cholula muestran una clara influencia de los estilos decorativos del Golfo. Grupos de mixtecos se dirigieron tambi\u00e9n hacia Cholula; seguramente contribuyeron a la diseminaci\u00f3n de ciertos rasgos iconogr\u00e1ficos, y espec\u00edficamente calend\u00e1ricos, en asentamientos de Puebla y Morelos. Los mayas, por su parte, influyeron de manera decisiva en la vida de las elites de dos importantes ciudades, Cacaxtla y Xochicalco. En la c\u00e9lebre pintura mural de Cacaxtla hay figuras y s\u00edmbolos procedentes del Golfo y tambi\u00e9n del repertorio teotihuacano, pero el estilo de las pinturas, la composici\u00f3n de las escenas y el tratamiento de los personajes es, ante todo, maya. Los artistas que los pintaron, y seguramente tambi\u00e9n un segmento de la nobleza local, estaban familiarizados con la tradici\u00f3n art\u00edstica de la cuenca del Usumacinta. En el caso de Xochicalco la confluencia de tradiciones regionales es a\u00fan m\u00e1s sorprendente. La urbanizaci\u00f3n del espacio tiene semejanzas con la que vemos en Monte Alb\u00e1n, pero sobre todo se acerca al sistema maya de agregaci\u00f3n de conjuntos ceremoniales y formaci\u00f3n de acr\u00f3polis. Las plataformas arquitect\u00f3nicas operan con el talud y el tablero a la manera de Cholula, pero utilizan la cornisa volada a la usanza de Taj\u00edn. La decoraci\u00f3n del templo de Quetzalc\u00f3atl reproduce un tema teotihuacano, pero m\u00e1s all\u00e1 de este homenaje, los xochicalcas evitan el contacto con la decadente metr\u00f3poli y prefieren abastecerse de obsidiana en los yacimientos de Michoac\u00e1n, a pesar de que est\u00e1n mucho m\u00e1s lejos que los del valle de M\u00e9xico. En las inscripciones calend\u00e1ricas de Xochicalco se pone de manifiesto la influencia oaxaque\u00f1a, aunque tambi\u00e9n se traslucen los esfuerzos por crear un nuevo sistema. Y una vez m\u00e1s, igual que en Cacaxtla, encontramos en Xochicalco elementos estil\u00edsticos que s\u00f3lo pueden explicarse por un contacto estrecho con grupos de elite que conocieran bien el arte maya. Las figuras humanas esculpidas en el templo de Quetzalc\u00f3atl proceden, sin duda, de la tradici\u00f3n pl\u00e1stica maya, probablemente de la lejana Cop\u00e1n. Tal parece que ante el vac\u00edo dejado por Teotihuac\u00e1n, todos se apresuraron a reconstruir, desde sus respectivas regiones, los hilos de una antigua red de intercambios. Y en esa red, antes administrada por un poder central, ahora se formaban nudos en los que coincid\u00edan varias iniciativas. Fue una \u00e9poca agitada, no cabe duda, y fue una \u00e9poca de intensa actividad militar: Teotenango, en el nacimiento del Lerma, se desarrolla en una monta\u00f1a dif\u00edcil de atacar, y Xochicalco y Cacaxtla, no satisfechos con situarse en lo alto de colinas, se rodean de fosos y murallas. En la pintura mural de Cacaxtla el tema de la lucha entre la humedad y la sequ\u00eda adopta la forma de una cruel batalla. En la pir\u00e1mide de Quetzalc\u00f3atl, en Xochicalco, los personajes esculpidos en el cuerpo superior muestran un enorme escudo y un manojo de dardos. Durante el siglo VIII la actividad militar se intensific\u00f3 tambi\u00e9n en el \u00e1rea maya, donde alcanz\u00f3 niveles nunca antes vistos.<\/p>\n<div id=\"attachment_177\" style=\"width: 385px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-177\" class=\"wp-image-177 size-full\" src=\"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/figura-002.jpg\" alt=\"Dintel 47, inscripciones gl\u00edficas, Yaxchil\u00e1n, Chiapas, periodo Cl\u00e1sico tard\u00edo. Museo Nacional de Antropolog\u00eda, Conaculta-INAH. Foto JIGM.\" width=\"375\" height=\"659\" srcset=\"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/figura-002.jpg 375w, https:\/\/aztlanfund.org.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/figura-002-171x300.jpg 171w\" sizes=\"auto, (max-width: 375px) 100vw, 375px\" \/><p id=\"caption-attachment-177\" class=\"wp-caption-text\">Dintel 47, inscripciones gl\u00edficas, Yaxchil\u00e1n, Chiapas, periodo Cl\u00e1sico tard\u00edo.<br \/>Museo Nacional de Antropolog\u00eda, Conaculta-INAH. Foto JIGM.<\/p><\/div>\n<p>Las disputas por definir las respectivas \u00e1reas de influencia \u2013que en \u00faltima instancia entra\u00f1aban luchas por los recursos econ\u00f3micos\u2013 dieron lugar a una espiral b\u00e9lica que s\u00f3lo concluy\u00f3 con la extinci\u00f3n de la cultura maya tal como hab\u00eda florecido en las tierras bajas durante siglos. Algunos sucesos de la zona del r\u00edo de la Pasi\u00f3n y el lago Petexbat\u00fan pueden servir para ilustrar ese tiempo de guerra fren\u00e9tica. All\u00ed se gest\u00f3 un conflicto regional, en la d\u00e9cada de 760 d.C., que involucr\u00f3 a las localidades de Dos Pilas, Aguateca, Seibal, Aguas Calientes y Amelia. La ciudad de Dos Pilas, que hasta ese momento hab\u00eda sido la m\u00e1s poderosa de la regi\u00f3n, fue abandonada por la nobleza local; la gente que se qued\u00f3 a vivir en el sitio construy\u00f3 una doble muralla que pasaba cortando antiguas plazas y recintos ceremoniales. Tambi\u00e9n los habitantes de Aguateca recurrieron a la construcci\u00f3n de murallas para mejorar su defensa, y eventualmente se refugiaron en una isla, que tambi\u00e9n fortificaron. Al final de esta crisis, hacia el a\u00f1o 830 d.C., la \u00fanica ciudad de la regi\u00f3n que tuvo cierta prosperidad fue Seibal. En t\u00e9rminos generales puede afirmarse que las ciudades mayas van entrando en crisis insolubles a lo largo del siglo IX, y como resultado van quedando abandonadas: Yaxchil\u00e1n queda despoblada hacia el 808 d.C. y Palenque poco despu\u00e9s; Tikal es abandonada cerca de 870 d.C.; Calakmul, decadente durante casi un siglo, es finalmente abandonada hacia el a\u00f1o 909 d.C., y por esa misma fecha se abandona la ciudad de Tonin\u00e1. La historiograf\u00eda m\u00e1s reciente ha desplazado la antigua idea de un colapso misterioso: hoy sabemos que fue la guerra lo que produjo la cat\u00e1strofe final de los antiguos reinos mayas. Sin embargo es preciso reiterar que detr\u00e1s de esas batallas hab\u00eda m\u00e1s que un belicismo vertiginoso, irracional. Estamos, muy probablemente, ante la expresi\u00f3n m\u00e1s aguda de la lucha por la supervivencia de los pobladores de una selva exuberante en apariencia pero fr\u00e1gil si ten\u00eda que cargar con el peso de poblaciones numerosas. Los mayas aprovechaban para el cultivo las ricas tierras de las m\u00e1rgenes de los r\u00edos, y frecuentemente las beneficiaban con canales de riego. Tambi\u00e9n cultivaban tierra adentro, en el suelo que ganaban al monte con el sistema de tumbar \u00e1rboles y quemar la vegetaci\u00f3n. Pero las tierras ribere\u00f1as eran escasas, y el sistema de \u201ctumba y quema\u201d ten\u00eda un punto d\u00e9bil: despu\u00e9s de dos o tres a\u00f1os era preciso dejar descansar hasta por m\u00e1s de diez a\u00f1os las parcelas que se hab\u00edan utilizado, para que recuperaran su vegetaci\u00f3n natural y sus nutrientes. Los nobles vieron en la guerra una v\u00eda expedita para incrementar sus recursos con el tributo que impon\u00edan a los vencidos, pero la energ\u00eda y el tiempo invertidos en estas guerras terminaron por afectar la organizaci\u00f3n y el rendimiento de la agricultura, especialmente en las zonas de irrigaci\u00f3n. Hay pruebas firmes de que la nutrici\u00f3n de los campesinos mayas empeor\u00f3 progresivamente durante el Cl\u00e1sico tard\u00edo como consecuencia de una disminuci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola, y probablemente tambi\u00e9n como resultado de las muchas exigencias tributarias de unas elites que no conoc\u00edan l\u00edmite cuando se trataba de enriquecer sus ciudades. Sociedades menos cohesionadas, m\u00e1s d\u00e9biles, y noblezas que insistentemente buscaron mejorar su posici\u00f3n y sus recursos por medio de la guerra, llevaron a los reinos a un punto cr\u00edtico. Muchas ciudades cayeron, devastadas o exhaustas, y en otras los campesinos le dieron la espalda a su nobleza: bastaba con que los agricultores se internaran en las monta\u00f1as durante unos meses para que la nobleza quedara sin sustento.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">ABLO ESCALANTE GONZALBO<br \/>\n<i> Historia m\u00ednima de M\u00e9xico, pp.<\/i> 69-80<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La etapa que va del a\u00f1o 650 al 900 d.C. se conoce normalmente con dos nombres. 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