{"id":409,"date":"2019-07-09T21:19:42","date_gmt":"2019-07-09T19:19:42","guid":{"rendered":"http:\/\/aztlanfund.org.mx\/?p=409"},"modified":"2022-04-12T03:51:50","modified_gmt":"2022-04-12T01:51:50","slug":"para-que-sirve-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/2019\/07\/09\/para-que-sirve-la-historia\/","title":{"rendered":"\u00bfPara qu\u00e9 sirve la historia?"},"content":{"rendered":"<p>En una entrevista exclusiva, \u00c1lvaro Matute \u2014uno de los historiadores m\u00e1s destacados de M\u00e9xico\u2014 habla con pasi\u00f3n de esta disciplina, a prop\u00f3sito del mes patrio El Universal Jueves 20 de septiembre de 2007En El Quijote, Cervantes la llam\u00f3 \u201c\u00e9mula del tiempo, dep\u00f3sito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir\u201d. Con todo, mucha gente a\u00fan se pregunta  si  la  historia  tiene  alguna  finalidad,  si  sirve  para  algo.  \u00c1lvaro  Matute,  investigador em\u00e9rito  del  Instituto  de  Investigaciones  Hist\u00f3ricas  de  la  UNAM,  dice,  con  voz  pausada  y  clara, como si estuviera frente a sus alumnos de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras:<\/p>\n<p>\u2014Hay  una  clave  para  contestar  esta  interrogante,  siempre  pertinente:  debemos  hablar  de  la historia como \u201cnuestra historia\u201d. La historia es algo que nos pertenece. Cuando decimos \u201cnuestra historia\u201d, no la contemplamos como algo ajeno a nosotros,  sino  como  algo  que  forma  parte  de nuestro ser. Algunos pueden pensar que la historia es, como dir\u00eda Descartes, viajar a otros pa\u00edses, verlos y regresar a casa. Si decimos, en cambio, \u201cnuestra historia\u201d, estamos conscientes de que nos  constituye  en  tanto seres  humanos.  Estamos  comprometidos  con  ella  porque  nos  aporta mucho. Ah\u00ed est\u00e1 la diferencia. No se trata de ponerle l\u00edmites geogr\u00e1ficos. Nuestra historia es la del mundo, la del continente americano, la de Latinoam\u00e9rica, la de M\u00e9xico y as\u00ed, sucesivamente, hasta la  de  Iztapalapa  o  de  la  colonia  Roma.  En  fin,  todo  lo  ocurrido  en  el  planeta  es  historia  nuestra. Finalmente, como seres humanos, todo nos pertenece, nos concierne, nos compete. Claro, resulta m\u00e1s vital e interesante aquella historia que dice m\u00e1s directamente algo de nosotros.<\/p>\n<p><strong>\u2014Entonces, \u00bfs\u00ed es necesario estudiarla?<\/strong><br \/>\n\u2014Desde  luego,  porque  la  historia  nos  rodea.  Transitamos  por  calles  y  lugares  cuyos  referentes hist\u00f3ricos  son  m\u00faltiples.  Afortunadamente,  aqu\u00ed,  en  M\u00e9xico,  no  tenemos  esa  nomenclatura  de calles  por  n\u00famero,  que  puede  ser  muy  pr\u00e1ctica  pero  que  despoja  de  cierta  identidad.  No  es  lo mismo decir \u201cnos vemos en la esquina de avenida Ju\u00e1rez y San Juan de Letr\u00e1n\u201d (hoy eje Central L\u00e1zaro C\u00e1rdenas), que \u201cnos vemos en la esquina de la 15 y la 34&#8230;\u201d En fin, son referentes. Cu\u00e1nto mejor si sabemos algo m\u00e1s de ellos. Por otro lado, si nos bajamos del Metro en la estaci\u00f3n Zapata, ello  implica  que  hubo  un  se\u00f1or  llamado  Emiliano  Zapata,  y  si  en  un  momento  dado  nos preguntamos qu\u00e9 hizo, entonces nos metemos autom\u00e1ticamente en la historia. Asimismo, cuando comemos mole o chiles en nogada, quiz\u00e1s no sea necesario tener la certeza de que unas monjas le preparaban  estos  platillos  a  Iturbide.  Pero,  indudablemente,  son  productos  hist\u00f3ricos  y  su permanencia se debe a que la gente ha conservado el gusto por ellos a lo largo de los a\u00f1os. Saber algo  de  su  origen  es  un  elemento  que  nos  identifica.  Ahora  bien,  conocer  su  raz\u00f3n  de  ser  en  el mundo  no  nos  servir\u00e1  para  comer  mejor  o  peor  la  pr\u00f3xima  vez  que  asistamos  a  un  banquete  de mole  o  chiles  en  nogada,  pero  algo  queda  en  nosotros  cuando  sabemos  de  d\u00f3nde  vienen,  que est\u00e1n elaborados con diferentes ingredientes, propios y ajenos.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 nos reunimos en el Z\u00f3calo la noche del 15 de septiembre?<\/strong><br \/>\n\u2014Aunque  no  sea  realmente  as\u00ed,  uno  estar\u00eda  tentado  a  pensar:  porque  todos  los  mexicanos sabemos  qui\u00e9nes  hicieron  la  Independencia,  c\u00f3mo  y  cu\u00e1ndo.  Resulta  interesante  saber  c\u00f3mo llegan a nosotros las figuras de los h\u00e9roes, pero sobre todo el sentido de su acci\u00f3n. La historia es algo  vital  y  su  conocimiento,  aunque  sea  m\u00ednimo,  nos  llena  de  sentido.  Ahora  bien,  la  idea  de \u201cservir\u201d es un tanto cuanto dif\u00edcil de captar en sociedades utilitaristas. Desde luego, con la historia no  se  puede  revertir,  por  ejemplo,  el  deterioro  del  ambiente  en  una  acci\u00f3n  directa.  Pero  saber historia, es decir, saber por qu\u00e9 y c\u00f3mo se deterior\u00f3 el ambiente, \u201csirve\u201d para tomar decisiones de envergadura. \u00bfPara qu\u00e9 le sirve a un individuo reflexionar sobre su propia vida? Si alguien supone que  no  le  sirve  para  nada y simplemente  trata  de  vivir,  pues,  bueno,  que  con  su  pan  se  lo coma, como se dice&#8230; Obviamente, quien reflexiona sobre su propia vida, individual y colectiva, no puede adivinar  su  futuro,  porque  eso  es  imposible,  pero  s\u00ed puede  proyectarse  hacia  los  pasos que  debe seguir en lo individual y en lo colectivo. Lo dijo S\u00f3crates: \u201cCon\u00f3cete a ti mismo.\u201d Y qu\u00e9 mejor manera  de  conocernos  a  nosotros  mismos  que  sabiendo  nuestra  historia.  Creo  que  el  v\u00ednculo historia-vida es algo que nunca se debe olvidar. Los conocimientos de historia, literatura, filosof\u00eda y  dem\u00e1s  disciplinas  human\u00edsticas  nos  sirven  para  esa  dimensi\u00f3n  de  nuestra  vida  que  no  es precisamente la utilitaria, aunque tambi\u00e9n pueden derivar en un beneficio individual o colectivo.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfC\u00f3mo naci\u00f3 la historia?<\/strong><br \/>\n\u2014Primero  fue  el  mito,  la  narraci\u00f3n  mitol\u00f3gica;  despu\u00e9s  lleg\u00f3  el  relato  pormenorizado  de  lo acontecido. Her\u00f3doto estableci\u00f3 que la historia es la gran narraci\u00f3n de hechos investigados. Desde el punto de vista de la prospectiva, es considerada una rama de la literatura, aunque tiene su dosis cient\u00edfica  porque  intenta  ofrecer  conocimientos  precisos.  Por  lo  dem\u00e1s,  la  gran  historia  siempre ser\u00e1 la que est\u00e9 bien narrada.\u2014\u00bfSomos un producto de la historia?\u2014S\u00ed.  No  puede  ser  de  otro  modo.  La  historia  es  un  proceso; de  ah\u00ed  que  no  debamos  asumirnos como   un   producto   acabado,   definido,   sino   como   uno   hist\u00f3rico   en   movimiento,   que   va integr\u00e1ndose  con  los  nuevos  sucesos  que  ocurren.  En  ese  sentido  somos  un  producto  hist\u00f3rico, como lo ser\u00e1 la gente que nos suceda; \u00e9sta tendr\u00e1como elementos constitutivos lo que nosotros, ese  gran  nosotros  colectivo,  le  aporte.  Es  decir,  siempre  seremos  un  producto  hist\u00f3rico  en proceso, como el lenguaje, que tiene un punto de partida y un proceso de renovaci\u00f3n constante.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfC\u00f3mo se caracteriza a un personaje hist\u00f3rico?<\/strong><br \/>\n\u2014En  la  caracterizaci\u00f3n  de  un  personaje  hist\u00f3rico  interviene,  en  buena  medida,  el  elemento literario. Por definici\u00f3n, un personaje hist\u00f3rico es producto paralelo de una elaboraci\u00f3n literaria; si bien  est\u00e1 armado  a  partir de  documentaci\u00f3n establecida,  su  perfil,  la  elaboraci\u00f3n  de  su car\u00e1cter, de su acci\u00f3n, etc\u00e9tera, son literarios. No hay diferencia entre la manera en que un buen bi\u00f3grafo caracteriza  a  su  personaje  y  la  manera  en  que  un  novelista  inventa  al  suyo  porque,  en  mayor  o menor medida, ambas obedecen a un planteamiento literario y tienen referentes de realidad.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfCu\u00e1l es el compromiso del historiador?<\/strong><br \/>\n\u2014Ofrecer  certidumbre,  garantizar  que  lo  que  dice  o  escribe  efectivamente  ocurri\u00f3.  Esto  no siempre es f\u00e1cil porque de tanto en tanto puede surgir un hueco, como en un gran rompecabezas: se infiere o se intuye qu\u00e9 falta, pero no est\u00e1 ah\u00ed. A veces una inferencia permite llenar el hueco y el misterio se resuelve, pero otras lo mejor es saltarse dicho hueco. Si sabemos de  d\u00f3nde parti\u00f3 un hecho hist\u00f3rico y en d\u00f3nde desemboc\u00f3, tenemos la oportunidad de inferir qu\u00e9 pudo haber pasado en medio, siempre y cuando, \u00a1claro!, lo faltante no sea aquello que nos haga llegar a conclusiones, aquello  que   nos  comprometa  demasiado.  Ah\u00ed  estar\u00eda  esa   cientificidad  que   nos  reclama  el compromiso  de  ofrecer  certidumbre.  Para  eso,  desde  luego,  hay  toda  una  metodolog\u00eda  que  es parte de la formaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica de los historiadores.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfActualmente se subestima la historia?<\/strong><br \/>\n\u2014El  desd\u00e9n  hacia  el trabajo  human\u00edstico, incluido  el hist\u00f3rico,  no es  reciente,  aunque  hace  poco se  acentu\u00f3  m\u00e1s.  En  M\u00e9xico  somos  muchos  los  historiadores,  trabajamos  bien,  pero  estamos atomizados.  Adem\u00e1s,  nos  hemos  especializado  tanto  que  hemos  cancelado  la  posibilidad  de comunicarnos  mejor  entre nosotros  mismos  y  con  lectores  de  historia.  Perdimos  la  noci\u00f3n  de \u201chistoria proceso\u201d en aras de la \u201chistoria acontecimiento\u201d. No trabajamos en temas que abarquen una   temporalidad   larga   por   hacer   cosas   puntualmente   bien   documentadas,   rigurosamente realizadas, pero que quedan en peque\u00f1as apostillas. Migajas, dice un colega franc\u00e9s: la historia en migajas&#8230;  Eso  es  lo  que  nos  ha  llevado  a  una  crisis  que  habr\u00e1  que  superar;  de  otra  manera caminaremos  hacia  una  especie  de  Torre  de  Babel.  Por  lo  pronto,  debemos  transmitir  a  los estudiantes  la  vitalidad  de  la  historia,  que  no  la  vean  como  una  materia  \u00e1rida,  integrada  por nombres, fechas y lugares, sino por procesos que convergen en el presente. (Rafael L\u00f3pez)<\/p>\n<p>[<a href=\"https:\/\/portalacademico.cch.unam.mx\/alumno\/historiademexico1\/unidad1\/historiademexico\/paraQue\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Nota original<\/a>]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una entrevista exclusiva, \u00c1lvaro Matute \u2014uno de los historiadores m\u00e1s destacados de M\u00e9xico\u2014 habla con pasi\u00f3n de esta disciplina, a prop\u00f3sito del mes patrio El Universal Jueves 20 de&#8230; <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/2019\/07\/09\/para-que-sirve-la-historia\/\">Saber m\u00e1s&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":410,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[17,16],"class_list":["post-409","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","tag-entrevista","tag-filosofia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=409"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/409\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":411,"href":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/409\/revisions\/411"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/410"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}