{"id":416,"date":"2020-08-27T21:15:26","date_gmt":"2020-08-27T19:15:26","guid":{"rendered":"http:\/\/aztlanfund.org.mx\/?p=416"},"modified":"2022-04-12T03:51:50","modified_gmt":"2022-04-12T01:51:50","slug":"la-irrupcion-de-los-conquistadores-1519-1530","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/2020\/08\/27\/la-irrupcion-de-los-conquistadores-1519-1530\/","title":{"rendered":"La irrupci\u00f3n de los conquistadores, 1519-1530"},"content":{"rendered":"<p>El inicio de la \u00e9poca colonial estuvo asociado a una serie de acontecimientos muy llamativos que comenzaron con la llegada de los espa\u00f1oles y su primera penetraci\u00f3n en Mesoam\u00e9rica. Con ello empez\u00f3 la conquista, t\u00e9rmino que debe entenderse no s\u00f3lo como el desenlace de una victoria militar sino como un complejo proceso de enfrentamientos y acomodos que se prolong\u00f3 hasta alrededor de 1560. La conquista, entendida as\u00ed, cubri\u00f3 poco m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os (repartidos en una fase inicial y otra de consolidaci\u00f3n), tras los cuales hubieron de pasar todav\u00eda otros cincuenta para que el producto de la conquista, o sea Nueva Espa\u00f1a, dejara atr\u00e1s los a\u00f1os formativos de su periodo fundacional para entrar en una fase de madurez. Antes de entrar en el detalle de los acontecimientos iniciales debe hacerse una reflexi\u00f3n sobre el contexto en que ocurrieron.<\/p>\n<p>Este asunto nos remite a la expansi\u00f3n de la econom\u00eda y la cultura europeas a partir de las exploraciones mar\u00edtimas portuguesas que, desde mediados del siglo XV, llevaron al establecimiento de enclaves comerciales en algunos puntos de las costas de \u00c1frica, India y el Sudeste asi\u00e1tico, as\u00ed como a la ocupaci\u00f3n de Cabo Verde, las Azores y otras islas del Atl\u00e1ntico. Estos movimientos estuvieron alentados por la demanda europea de especias y sedas, y en el caso de las islas por el inter\u00e9s en sembrar ca\u00f1a de az\u00facar. Como algunas de estas islas estaban deshabitadas y en otras la poblaci\u00f3n nativa fue diezmada, la econom\u00eda azucarera fue construida sobre la base del trabajo esclavo. As\u00ed, el primer movimiento significativo de poblaci\u00f3n que ocurri\u00f3 en este contexto fue el de los esclavos africanos de las costas de Guinea y Angola comprados por los portugueses, y a veces capturados por ellos mismos para trabajar en esas islas. Las actividades de los portugueses fueron copiadas por sus vecinos los castellanos en las islas Canarias.<\/p>\n<p>El deseo de los reyes de Castilla y Le\u00f3n por participar de manera m\u00e1s activa en los circuitos comerciales que se estaban formando fue lo que los llev\u00f3 en 1492 a financiar el viaje de Crist\u00f3bal Col\u00f3n en busca de la India, con los resultados que son bien conocidos. La ocupaci\u00f3n espa\u00f1ola de las islas del Caribe, especialmente Cuba, Jamaica, Santo Domingo y Puerto Rico, fue en buena medida r\u00e9plica de la experiencia de las Canarias: ocupaci\u00f3n violenta, producci\u00f3n de az\u00facar, colapso de la poblaci\u00f3n nativa, e introducci\u00f3n de esclavos africanos. Hubo sin embargo algo diferente, y fue el inter\u00e9s castellano por emigrar a esas nuevas tierras, formar asentamientos fijos y con gobierno formal, crear un cierto orden jur\u00eddico, mantener lazos constantes con la tierra de origen, trasladar ganader\u00eda y diversas actividades agr\u00edcolas, en fin, reproducir en lo posible el entorno cultural y social de Castilla. Esto se explica porque esta regi\u00f3n ten\u00eda un crecimiento demogr\u00e1fico alto y una econom\u00eda incapaz de satisfacer las necesidades de gran parte de su poblaci\u00f3n. Luego fueron los portugueses quienes siguieron los pasos de los castellanos, reproduciendo el proceso en las costas de Brasil.<\/p>\n<p>Estos acontecimientos, que siguieron a la expulsi\u00f3n de los musulmanes de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, coincidieron en 1492 con la consolidaci\u00f3n de la monarqu\u00eda en las coronas de Castilla y Arag\u00f3n, reafirmada al poco tiempo con el ascenso al trono de Carlos I de Habsburgo, de la Casa de Austria, que fue al mismo tiempo, con el nombre m\u00e1s difundido de Carlos V, emperador de Alemania. Respaldada por su unificaci\u00f3n, por la fuerza pol\u00edtica de su nuevo rey y por las ventajas econ\u00f3micas obtenidas de Am\u00e9rica, Espa\u00f1a se encaminaba a ser la potencia dominante del mundo europeo.  Este prospecto se hizo realidad con la conquista de M\u00e9xico y luego con la de Per\u00fa, resultado del avance de los espa\u00f1oles m\u00e1s all\u00e1 de las islas, es decir, en el continente propiamente dicho.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo el Continente Americano, a\u00fan no llamado de este modo pero s\u00ed definido como Nuevo Mundo, empezaba a participar de un circuito de intercambios que poco a poco iba abarcando todo el planeta. Estos intercambios involucraron personas, animales, plantas, metales, manufacturas y todo lo asociado a ello, desde las enfermedades hasta la cultura. Naturalmente, tales movimientos se manejaron de modo de satisfacer prioritariamente los intereses europeos, o espa\u00f1oles en particular, y de ello deriv\u00f3 la situaci\u00f3n colonial de dependencia que marc\u00f3 a Am\u00e9rica en los siglos por venir.<\/p>\n<p>Tal es, a grandes rasgos, el contexto en que ocurrieron los acontecimientos asociados al inicio de la \u00e9poca colonial en M\u00e9xico. \u00c9stos, ya en concreto, tuvieron su origen en Cuba, donde los espa\u00f1oles ten\u00edan casi veinte a\u00f1os de haberse establecido. Deseando expandirse, organizaron varias expediciones.<\/p>\n<p>Una de ellas, encabezada por Francisco Hern\u00e1ndez de C\u00f3rdoba, los condujo en 1517 a la costa de Yucat\u00e1n. Esta expedici\u00f3n, que m\u00e1s bien fue un viaje de exploraci\u00f3n, dio lugar al primer contacto entre el mundo europeo y el mesoamericano.<\/p>\n<p>A esta primera expedici\u00f3n sigui\u00f3 otra y a continuaci\u00f3n una tercera en la que ya eran claros los prop\u00f3sitos de conquista, asunto que implicaba precisar (entre los espa\u00f1oles) diversas cuestiones jur\u00eddicas que definieran y regularan los privilegios o derechos a que aspiraban los conquistadores. Esta tercera expedici\u00f3n, organizada por Hernando Cort\u00e9s, se desprendi\u00f3 de su tronco cubano en 1519 mediante el recurso de fundar una poblaci\u00f3n \u2013Veracruz\u2013 y erigirle un cabildo (ayuntamiento o cuerpo de gobierno local seg\u00fan la tradici\u00f3n castellana). As\u00ed pudo justificar y organizar de manera aut\u00f3noma su incursi\u00f3n al interior. El avance, que tuvo algunos episodios militares, lleg\u00f3 a su cl\u00edmax con la entrada de los espa\u00f1oles en M\u00e9xico-Tenochtitlan a fines de ese mismo a\u00f1o. Para lograr sus metas Cort\u00e9s se sirvi\u00f3 de varias maniobras pol\u00edticas, y especialmente de una alianza que celebr\u00f3 con los se\u00f1or\u00edos tlaxcaltecas.<\/p>\n<p>Cabe recordar que Mesoam\u00e9rica comprend\u00eda por entonces centenares de se\u00f1or\u00edos, es decir, peque\u00f1os estados o cuerpos pol\u00edticos que disfrutaban de diferente grado de autonom\u00eda. En n\u00e1huatl se les llamaba alt\u00e9petl. Aunque el concepto ten\u00eda equivalentes en otras lenguas ind\u00edgenas, la palabra n\u00e1huatl era la m\u00e1s difundida; luego, los espa\u00f1oles la tradujeron como pueblo de indios. Casi todos estaban encabezados por un gobernante o \u201cse\u00f1or\u201d hereditario, que de hecho era un peque\u00f1o rey y el personaje que encarnaba la legitimidad pol\u00edtica (tlatoani en n\u00e1huatl, que los espa\u00f1oles tradujeron como cacique). Los se\u00f1or\u00edos eran las unidades b\u00e1sicas de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica prehisp\u00e1nica. Muchos eran tributarios de la Triple Alianza (la estructura imperial entonces dominante), pero otros, como los tlaxcaltecas, eran independientes.<\/p>\n<p>La entrada de los espa\u00f1oles en M\u00e9xico-Tenochtitlan, si bien pac\u00edfica en lo formal, se convirti\u00f3 a los pocos d\u00edas en una ocupaci\u00f3n militar apoyada en el sometimiento y prisi\u00f3n del monarca mexica, Moctezuma. Tal ocupaci\u00f3n se prolong\u00f3 durante siete meses, de noviembre de 1519 a junio de 1520, tiempo que los espa\u00f1oles aprovecharon para obtener informaci\u00f3n y recursos, pero sobre todo para establecer alianzas con otros se\u00f1or\u00edos de un modo que no contradijera las pr\u00e1cticas pol\u00edticas mesoamericanas. En este lapso la integridad pol\u00edtica de la Triple Alianza se fractur\u00f3, aunque al mismo tiempo se gener\u00f3 el movimiento de resistencia mexica que culmin\u00f3 con la deposici\u00f3n de Moctezuma y la expulsi\u00f3n de los espa\u00f1oles y sus aliados (episodio conocido por \u00e9stos como Noche Triste y que habr\u00eda de adquirir un lugar importante en la historia popular).<\/p>\n<p>Casi enseguida se present\u00f3 en tierras mexicanas una epidemia de viruela cuyo efecto devastador fue inmediato. La enfermedad brot\u00f3 en Veracruz hacia mayo de 1520, introducida por un grupo espa\u00f1ol leal a los intereses cubanos que lleg\u00f3 a ese lugar intentando detener a Cort\u00e9s (la expedici\u00f3n de P\u00e1nfilo de Narv\u00e1ez). La viruela era uno de los componentes del mencionado circuito de intercambios que iba abarcando todo el planeta, y hasta ese momento era desconocida en Mesoam\u00e9rica. Por ello su poblaci\u00f3n result\u00f3 extremadamente vulnerable al contagio: en menos de un a\u00f1o se hab\u00eda extendido hasta el interior causando la muerte de no menos de tres millones de personas. Algunos c\u00e1lculos elevan esta cifra a diez millones.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando empez\u00f3 la guerra propiamente dicha de la conquista de M\u00e9xico: una lucha sumamente violenta y desigual en la que caballos y armas de fuego, haber exclusivo de los espa\u00f1oles, dieron la ventaja a \u00e9stos. El episodio dominante de la guerra fue el sitio de M\u00e9xico-Tenochtitlan, que a pesar de verse debilitada por la viruela resisti\u00f3 a lo largo de un a\u00f1o que culmin\u00f3 con la toma de la ciudad y la captura de su \u00faltimo rey, Cuauht\u00e9moc, el 13 de agosto de 1521 (fecha que los espa\u00f1oles tomaron como s\u00edmbolo del triunfo de la conquista y celebraron durante toda la \u00e9poca colonial). La guerra, sin embargo, no se limit\u00f3 a esta acci\u00f3n, sino que se extendi\u00f3 a otros se\u00f1or\u00edos \u2013tanto de la Triple Alianza como independientes\u2013 y se prolong\u00f3 hasta 1525 o 1526. Los espa\u00f1oles triunfaron en todas sus acciones militares, no sin intensas batallas y grandes dificultades (de lo que se sabe poco, pues la mayor\u00eda de las fuentes se limita a narrar el sitio de M\u00e9xico-Tenochtitlan). <\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente, diversas presiones y manipulaciones pol\u00edticas condujeron al sometimiento sin violencia, o al menos sin lucha armada, de muchos se\u00f1or\u00edos m\u00e1s del centro y sur del pa\u00eds, entre los que destac\u00f3 por su tama\u00f1o e importancia pol\u00edtica el reino de Michoac\u00e1n.<\/p>\n<p>El resultado directo del proceso referido fue el establecimiento de una relaci\u00f3n formal de dominio entre los espa\u00f1oles y cada uno de los se\u00f1or\u00edos, que en total rebasaban la cifra de quinientos. El asunto implic\u00f3 una intensa actividad pol\u00edtica de 1522 a 1525, llena de discusiones, negociaciones y ajustes a menudo violentos. Para establecer dicha relaci\u00f3n se recurri\u00f3 al sistema de la encomienda, que consist\u00eda en la asignaci\u00f3n formal de cada se\u00f1or\u00edo a un conquistador en particular, el cual quedaba como encomendero de ese se\u00f1or\u00edo. Tal sistema implicaba, por una parte, que los se\u00f1or\u00edos conservaran su car\u00e1cter de cuerpo pol\u00edtico, sus funciones de gobierno y su capacidad de recaudar tributos, y, por otra, que entregaran a su encomendero parte sustancial de ese tributo. Los encomenderos quedaban obligados a mantenerse en alerta militar y a cuidar de que no hubiera vuelta atr\u00e1s en las victorias y alianzas de los espa\u00f1oles. Ciertos se\u00f1or\u00edos, los considerados de grande o especial importancia (el propio M\u00e9xico y los tlaxcaltecas, por ejemplo), fueron puestos bajo el control de los representantes de la corona.<\/p>\n<p>La instauraci\u00f3n de un gobierno central representante de la corona de Castilla se fue cumpliendo al tiempo que los conquistadores consolidaban sus logros en nombre del rey. El primer paso en este proceso fue un formalismo pol\u00edtico que ide\u00f3 y legitim\u00f3 al Reino de la Nueva Espa\u00f1a como sucesor del \u201cimperio de Moctezuma\u201d (es decir, la Triple Alianza). En congruencia con esta idea los conquistadores decidieron reedificar la derrotada y semidestruida ciudad de M\u00e9xico para erigirla como capital de la nueva conquista (soslayando los problemas derivados de su ubicaci\u00f3n lacustre). Al margen de estas medidas de enorme contenido simb\u00f3lico, la instauraci\u00f3n de tal gobierno implic\u00f3 la conformaci\u00f3n de diversos cargos y funciones, especialmente en cuanto a recaudaci\u00f3n fiscal y administraci\u00f3n de justicia, asuntos de gran importancia para la corona. \u00c9sta, por su parte, consider\u00f3 pertinente desligar ciertas provincias o regiones de la esfera de poder de M\u00e9xico, de modo tal que dispuso la creaci\u00f3n de gobiernos aparte en P\u00e1nuco (s\u00f3lo por breve tiempo), Guatemala (desde 1527) y Yucat\u00e1n (de 1527 a 1549 y de nuevo a partir de 1565).<\/p>\n<p>Simult\u00e1nea a lo anterior fue la llegada de numerosos espa\u00f1oles que desde 1522 o 1523 hicieron sentir su presencia cada vez m\u00e1s numerosa. Se les llam\u00f3 pobladores para distinguirlos de los conquistadores militares, con quienes tuvieron forzosamente que acomodarse aunque poco a poco sus intereses fueron divergiendo. Unos y otros, pero sobre todo los pobladores, se abocaron a fundar varios centros de poblaci\u00f3n (que formalizaron erigiendo un cabildo en cada uno) y a establecer lazos comerciales tanto internos como con las Antillas y Espa\u00f1a. Tambi\u00e9n activaron el traslado de animales, plantas y objetos europeos a Nueva Espa\u00f1a, as\u00ed como la difusi\u00f3n de pr\u00e1cticas ganaderas, agr\u00edcolas y manufactureras. Con ello se sembraron las semillas de lo que habr\u00edan de ser, con el tiempo, regiones bien definidas y culturalmente hispanizadas, como ocurri\u00f3, por ejemplo, alrededor de la m\u00e1s relevante de esas fundaciones, la de la Puebla de los \u00c1ngeles en 1531.<\/p>\n<p>No menos importante fue, dentro de todo el contexto citado, el arribo de frailes de las \u00f3rdenes mendicantes (franciscanos, dominicos y agustinos) a partir de 1524, y el paulatino establecimiento de sus doctrinas o bases de evangelizaci\u00f3n y administraci\u00f3n eclesi\u00e1stica en cada uno de los se\u00f1or\u00edos sometidos. Los religiosos gozaban de gran prestigio y eran de importancia capital para la justificaci\u00f3n ideol\u00f3gica de la conquista, pues en el contexto del pensamiento cristiano \u00e9sta s\u00f3lo era aceptable si aduc\u00eda como fin \u00faltimo la conversi\u00f3n de los paganos. En la pr\u00e1ctica los frailes, o frailes doctrineros, realizaron su labor con el apoyo de los encomenderos y, sobre todo, de los se\u00f1ores nativos; adem\u00e1s, dependieron del tributo para su sustento. Con esta base operativa, y fortalecidos por la intensidad con que se entregaron a su causa, pudieron difundir en poco tiempo diversas pr\u00e1cticas religiosas, como los bautismos, la asistencia a misa (que se acompa\u00f1aba de m\u00fasica, cantos y fiestas diversas) y el culto a los santos, e igualmente hicieron valer normas cristianas a prop\u00f3sito de la sexualidad y el matrimonio.<\/p>\n<p>Los acontecimientos referidos motivan una serie de observaciones para caracterizar adecuadamente esos a\u00f1os iniciales de la \u00e9poca colonial. La primera observaci\u00f3n es que el mundo mesoamericano vivi\u00f3 cambios radicales, pero tambi\u00e9n hubo permanencias y continuidades. La m\u00e1s llamativa de ellas fue la de los se\u00f1or\u00edos, conservados como pieza clave del gobierno local, del sistema tributario y de la evangelizaci\u00f3n. La continuidad fue evidente en aquellos que concertaron alianzas con los conquistadores, y muy se\u00f1aladamente en los se\u00f1or\u00edos tlaxcaltecas (que mantuvieron un estatus privilegiado durante toda la \u00e9poca colonial), pero tambi\u00e9n se dio en los sometidos a la fuerza. En la mayor\u00eda de \u00e9stos, consumadas las acciones militares los espa\u00f1oles impusieron se\u00f1ores nuevos, aliados suyos, que mantuvieron vivas las instituciones locales.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n de esta continuidad es muy sencilla: los espa\u00f1oles eran pocos y ten\u00edan limitada capacidad de acci\u00f3n. Se hab\u00edan colocado en una posici\u00f3n dominante, pero no pod\u00edan (ni quer\u00edan) encargarse de las infinitas tareas de gobierno que demandaba un pa\u00eds tan grande y variado. \u00bfC\u00f3mo se cumplir\u00edan entonces sus metas, que eran las de permanecer, obtener riquezas y otros beneficios, imponer sus valores, mantener un nivel aceptable de seguridad? S\u00f3lo delegando las funciones y el trabajo que ellos no pod\u00edan llevar a cabo, es decir, estableciendo un sistema de dominaci\u00f3n indirecta. Mesoam\u00e9rica permit\u00eda hacerlo, tanto por el antecedente de la Triple Alianza (que en gran parte se hab\u00eda basado en un sistema de dominaci\u00f3n igualmente indirecto), como porque pose\u00eda un sistema pol\u00edtico, social y econ\u00f3mico que se aven\u00eda con ese fin. La clave de ello estaba en la continuidad de los se\u00f1or\u00edos, que significaba continuidad en las funciones de gobierno, la administraci\u00f3n de justicia, el mantenimiento del orden, la organizaci\u00f3n del trabajo y el cobro de los tributos. Estos principios fueron llevados a la pr\u00e1ctica gracias a la agudeza pol\u00edtica de Cort\u00e9s. Pudiera parecer parad\u00f3jico, pero fueron centenares los se\u00f1or\u00edos que pasaron por esos a\u00f1os de enormes sacudidas sin cambio alguno en sus linajes gobernantes, su composici\u00f3n social, su vida econ\u00f3mica, sus t\u00e9rminos territoriales, sus posesiones, su relativa autonom\u00eda y su cultura b\u00e1sica. El arreglo, despu\u00e9s de todo, tambi\u00e9n les era conveniente, o al menos lo fue para las elites gobernantes, que mantuvieron \u2013por el momento\u2013 su posici\u00f3n de privilegio.<\/p>\n<p>Mucho m\u00e1s conflictiva fue la relaci\u00f3n entre los propios espa\u00f1oles. Los conquistadores compitieron fieramente por las mejores posiciones, como las encomiendas m\u00e1s redituables o los primeros puestos del gobierno. El buen juicio de algunos se vio opacado por la codicia, irresponsabilidad y violencia de los m\u00e1s, y para 1525 se hab\u00edan enfrascado en pleitos tan viscerales que todo el proyecto de la conquista estuvo a punto de colapsarse. La intervenci\u00f3n de la corona \u2013que estableci\u00f3 una audiencia o tribunal de justicia con facultades de gobierno en 1528\u2013, y la llegada de religiosos y otros pobladores mitigaron esa inestabilidad, aunque introdujeron otros elementos de conflicto. El mayor de ellos estuvo representado en la persona de Nu\u00f1o de Guzm\u00e1n, quien encabez\u00f3 un nefasto gobierno como primer presidente de la audiencia y luego emprendi\u00f3 la conquista de la Mesoam\u00e9rica occidental con m\u00e9todos mucho m\u00e1s violentos y menos pol\u00edticos que los empleados por Cort\u00e9s. Ansioso de deslindarse de Nueva Espa\u00f1a, bautiz\u00f3 a sus conquistas como Reino de la Nueva Galicia y les dio un gobierno propio en 1531. Pero \u00e9ste, si bien formalmente reconocido por la corona, no lleg\u00f3 a afirmarse como completamente independiente del de M\u00e9xico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El inicio de la \u00e9poca colonial estuvo asociado a una serie de acontecimientos muy llamativos que comenzaron con la llegada de los espa\u00f1oles y su primera penetraci\u00f3n en Mesoam\u00e9rica. 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