{"id":49,"date":"2013-01-25T23:51:27","date_gmt":"2013-01-25T22:51:27","guid":{"rendered":"http:\/\/aztlanfund.org.mx\/\/?p=49"},"modified":"2022-04-12T03:51:50","modified_gmt":"2022-04-12T01:51:50","slug":"los-guerreros-de-quetzalcoatl","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/index.php\/2013\/01\/25\/los-guerreros-de-quetzalcoatl\/","title":{"rendered":"Los guerreros de Quetzalc\u00f3atl"},"content":{"rendered":"<p>Tambi\u00e9n fuera del \u00e1rea maya las ciudades florecientes del Epicl\u00e1sico detienen su desarrollo y quedan parcial o totalmente despobladas hacia el a\u00f1o 900 d.C.: Taj\u00edn, Xochicalco, Cacaxtla. La propia Teotihuac\u00e1n, que hab\u00eda sobrevivido durante m\u00e1s de dos siglos convertida en un centro regional, qued\u00f3 desierta. Comienza entonces el periodo que conocemos como Poscl\u00e1sico, y que durar\u00e1 hasta la conquista espa\u00f1ola. Otro fen\u00f3meno que marca el inicio del Poscl\u00e1sico es el abandono de muchos de los asentamientos mesoamericanos septentrionales y el consecuente flujo migratorio de sus habitantes hacia el sur. Muchos pueblos que hab\u00edan vivido durante siglos en el Baj\u00edo, en los Altos de Jalisco y en la Sierra Madre Occidental, transitaron hacia los valles de Puebla-Tlaxcala, M\u00e9xico y Toluca, y hacia la meseta tarasca. La mayor\u00eda de ellos eran nahuas, pero al parecer hubo tambi\u00e9n algunos pames y quiz\u00e1 algunos pur\u00e9pechas; en las fuentes coloniales se alude a todos ellos con la denominaci\u00f3n de chichimecas. Esta gente estaba acostumbrada a vivir en la frontera de la civilizaci\u00f3n, en zonas \u00e1speras recorridas por bandas de cazadores-recolectores. Como jefaturas militares, eran grupos belicosos que confer\u00edan a los guerreros el m\u00e1s alto estatus social.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" style=\"width: 401px; height: 478px;\" alt=\"minima-demexico-03\" src=\"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/minima-demexico-03.jpg\" width=\"508\" height=\"642\" \/><\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de conflicto permanente que caracteriz\u00f3 a la etapa posteotihuacana y la beligerancia de los advenedizos norte\u00f1os se sumaron para situar la guerra en el centro de la vida p\u00fablica de las ciudades del Poscl\u00e1sico. Los guerreros aparecen investidos de atributos religiosos; las batallas se emprenden en nombre de los dioses, y los sacrificios humanos que se practican despu\u00e9s de la contienda se conciben como necesarios para el funcionamiento del orden c\u00f3smico. La imagen y los valores del guerrero llegaron a tener un reconocimiento social sin precedentes. Las \u00f3rdenes militares de elite, especialmente las de \u00e1guilas y jaguares, se convirtieron en el principal apoyo de los soberanos. El tema de la oposici\u00f3n del \u00e1guila y el jaguar, representado como lucha, c\u00f3pula o yuxtaposici\u00f3n, fue muy com\u00fan en la iconograf\u00eda del Poscl\u00e1sico: era la met\u00e1fora predilecta de una sociedad en guerra.<\/p>\n<p>Pero no todos los conflictos se resolv\u00edan con las armas, ni las sociedades podr\u00edan haber sobrevivido dedicadas permanentemente a la guerra. Los reinos del Poscl\u00e1sico buscaron estabilizar y administrar la situaci\u00f3n de conflicto por medio de alianzas y acuerdos diplom\u00e1ticos. Las alianzas sol\u00edan ser triples, aunque tambi\u00e9n las hubo cu\u00e1druples. Mediante ellas se pretend\u00eda organizar el dominio pol\u00edtico de las regiones, reconociendo a cada uno de los reinos aliados su influencia sobre una zona y una poblaci\u00f3n espec\u00edficas, y repartiendo los beneficios de la tributaci\u00f3n total. Entre otras c\u00e9lebres alianzas del Poscl\u00e1sico conocemos la de Chich\u00e9n Itz\u00e1, Uxmal y Mayap\u00e1n, en la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n; la de Ihuatzio, P\u00e1tzcuaro y Tzintzuntzan, en Michoac\u00e1n, y la de Tenochtitlan, Tetzcoco y Tlacopan, en el valle de M\u00e9xico. Adem\u00e1s de estas alianzas entre \u201camigos\u201d hab\u00eda tambi\u00e9n acuerdos temporales que permit\u00edan cierta relaci\u00f3n diplom\u00e1tica entre reinos enemigos. A este respecto es particularmente elocuente la presencia de algunos se\u00f1ores de Michoac\u00e1n en fiestas de coronaci\u00f3n mexicas; despu\u00e9s de participar en banquetes y diversiones durante varios d\u00edas, los dignatarios tarascos regresaban a su tierra y continuaban su abierta enemistad hacia M\u00e9xico-Tenochtitlan y sus aliados.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" alt=\"minima-demexico-04\" src=\"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/minima-demexico-04-1024x709.jpg\" width=\"800\" height=\"553\" \/><\/p>\n<p>La ciudad m\u00e1s importante del Poscl\u00e1sico temprano (900 a 1200 d.C.) fue Tula, en el actual estado de Hidalgo. All\u00ed se mezclaron la audacia guerrera de los chichimecas con la tradici\u00f3n de algunos nahuas meridionales herederos de Teotihuac\u00e1n. En Tula los guerreros son los protagonistas de la escena: ocupan la c\u00faspide del edificio m\u00e1s importante de la ciudad, cuya base est\u00e1 decorada con una marcha de coyotes, jaguares y \u00e1guilas que aprisionan corazones sangrantes con el pico. Las canchas del juego de pelota son muy importantes en el sitio, y deben haber sido escenarios de un rito guerrero cuya culminaci\u00f3n era la decapitaci\u00f3n de los prisioneros de guerra. Tula es la primera ciudad mesoamericana en la que se utiliza el macabro <i>tzompantli<\/i>, una especie de \u00e1baco gigantesco en el que cada travesa\u00f1o era un sartal de cabezas humanas: una de las contribuciones de los pueblos chichimecas a los \u00faltimos siglos de la historia mesoamericana. Tambi\u00e9n se utilizaron por primera vez en Tula el p\u00f3rtico monumental, formado por varias columnatas paralelas, y el altar antropomorfo que conocemos como <i>chac-mool<\/i>. Ambos recursos tienen sus antecedentes en asentamientos serranos del Occidente.<\/p>\n<p>El \u00e9xito de Tula fue m\u00e1s modesto que el de Teotihuac\u00e1n, pero su peso pol\u00edtico y militar fue suficiente para impulsar rutas de intercambio de larga distancia, que llegaron hasta Centroam\u00e9rica por el sur, y al menos hasta Sinaloa por el norte. Algunos artefactos de procedencia mesoamericana encontrados en asentamientos de los oasis agr\u00edcolas de Nuevo M\u00e9xico, como Pueblo Bonito, en el Ca\u00f1\u00f3n del Chaco, parecen ser de la \u00e9poca tolteca, si bien no puede determinarse con certeza si llegaron all\u00ed en virtud del impulso comercial de Tula o como consecuencia del funcionamiento de una red regional. Sabemos que las aldeas agr\u00edcolas de los r\u00edos sonorenses comerciaban con pueblos de la Sierra Madre, y hay indicios de contactos entre las poblaciones serranas de Chihuahua y Durango y agricultores de Arizona y Nuevo M\u00e9xico. El asentamiento agr\u00edcola m\u00e1s complejo en el extremo norte del territorio que hoy ocupa M\u00e9xico fue Paquim\u00e9 (tambi\u00e9n llamado Casas Grandes), en Chihuahua, donde se construy\u00f3 un gigantesco multifamiliar de adobe, de cuatro pisos de altura, provisto de calefacci\u00f3n y drenaje, y rodeado de plataformas y plazas ceremoniales. Es muy probable que Paquim\u00e9 haya sido una escala importante en el camino de los grupos que llevaban productos mesoamericanos al norte. No es imposible que mercaderes procedentes de Tula hayan llegado por lo menos hasta Paquim\u00e9, atra\u00eddos por la turquesa de los yacimientos de Nuevo M\u00e9xico que circulaba en aquella regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Como en su tiempo ocurri\u00f3 con los teotihuacanos, los toltecas tuvieron una presencia importante en la regi\u00f3n maya, aunque en este caso es mucho m\u00e1s dif\u00edcil precisar el modo en que se produjo esa relaci\u00f3n. La ciudad de Chich\u00e9n Itz\u00e1, en la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n, fue pr\u00e1cticamente refundada hacia el a\u00f1o 900 d.C. a un lado de la antigua ciudad del Cl\u00e1sico. En la nueva Chich\u00e9n se recrearon algunas de las principales im\u00e1genes y estructuras de Tula: el p\u00f3rtico de columnatas con planta en L; el templo de los Guerreros, en cuya c\u00faspide dos serpientes emplumadas, erguidas, sirven de columnas para dar ingreso a un recinto techado; los pilares con guerreros labrados en sus caras; el <i>chac-mool<\/i>; los frisos de \u00e1guilas y jaguares, e incluso un <i>tzompantli <\/i>escult\u00f3rico que reproduce el sartal de cr\u00e1neos tolteca. Acaso los refundadores de Chich\u00e9n no hayan sido toltecas emigrados sino fuertes grupos de mercaderes de filiaci\u00f3n maya \u2013a quienes suele denominarse putunes\u2013, acostumbrados a visitar las ciudades nahuas y familiarizados con ellas. Lo que de plano debemos descartar es que la arquitectura de la nueva ciudad haya sido dise\u00f1ada por alguien que no conociera Tula. Chich\u00e9n Itz\u00e1 fue la ciudad m\u00e1s poderosa de la pen\u00ednsula hasta 1300, si bien ejerci\u00f3 ese poder en alianza con Uxmal y Mayap\u00e1n. Esta \u00faltima ciudad rompi\u00f3 la alianza y control\u00f3 la regi\u00f3n, al parecer en forma tir\u00e1nica, hasta 1450. Pero el prestigio de Chich\u00e9n Itz\u00e1 y el de su elite reformadora, identificada con Kukulc\u00e1n (nombre yucateco para Quetzalc\u00f3atl), persistir\u00eda hasta la conquista espa\u00f1ola.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" alt=\"minima-demexico-06\" src=\"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/minima-demexico-06.jpg\" width=\"510\" height=\"734\" \/><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los vestigios materiales, Tula dej\u00f3 una estela de gloria entre los pueblos mesoamericanos; su fama excedi\u00f3 el \u00e1mbito nahua y siempre estuvo ligada al poder pol\u00edtico y a la idea de civilizaci\u00f3n. Otro tanto sucedi\u00f3 con Quetzalc\u00f3atl, el legendario se\u00f1or de los toltecas. Se dec\u00eda, por ejemplo, que el primer rey de los mayas quich\u00e9s de Guatemala hab\u00eda sido confirmado en su cargo por Quetzalc\u00f3atl, a quien los quich\u00e9s llamaban Kucumatz. Tambi\u00e9n los mixtecos atribu\u00edan a Quetzalc\u00f3atl la fundaci\u00f3n de las dinast\u00edas que gobernaban en el Poscl\u00e1sico. Tanto los mayas como los mixtecos hacen referencia a Tula en sus relatos; los mayas afirman que los antepasados de sus se\u00f1ores ven\u00edan de aquella ciudad, y los mixtecos dicen que el gran rey conquistador Ocho Venado, El Jaguar, hab\u00eda viajado a Tula para ser confirmado en su cargo. Por su parte, la mayor\u00eda de los pueblos nahuas del siglo XVI se refiere a Tula como lugar de origen de sus linajes gobernantes: lo mismo chalcas, que tetzcocanos, cholultecas, cuauhtinchantlacas, por supuesto mexicas, y otros m\u00e1s.<\/p>\n<p>La profunda huella de Tula y Quetzalc\u00f3atl en la ideolog\u00eda de los pueblos de Mesoam\u00e9rica no se explica exclusivamente por la actuaci\u00f3n de los toltecas de la Tula de Hidalgo, sus empresas mercantiles y su fuerza militar. Hay algo m\u00e1s. La palabra Tula (<i>Tollan <\/i>en su pronunciaci\u00f3n n\u00e1huatl correcta) significa etimol\u00f3gicamente \u201cjuncal\u201d, lugar donde abundan los juncos o <i>tollin<\/i>. La met\u00e1fora del juncal remite a la gran aglomeraci\u00f3n de gente caracter\u00edstica de una urbe. En el conjunto de las fuentes de tradici\u00f3n ind\u00edgena de la \u00e9poca colonial, la palabra se utiliz\u00f3 para hacer referencia a una ciudad maravillosa, mitol\u00f3gica, habitada por dioses como Quetzalc\u00f3atl y Tezcatlipoca, y tambi\u00e9n se emple\u00f3 como un sobrenombre para aludir a una serie de ciudades reales o hist\u00f3ricas, como Cholula, Culhuacan, Tenochtitlan y la propia Tula de Hidalgo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" alt=\"minima-demexico-05\" src=\"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/minima-demexico-05.jpg\" width=\"800\" height=\"300\" \/><\/p>\n<p>Lo que es com\u00fan a todas las Tulas es su prosperidad, su dimensi\u00f3n urbana, su alto grado de civilizaci\u00f3n y la sabidur\u00eda y religiosidad de sus gobernantes. Tula era la ciudad por excelencia, la ciudad maravillosa, y tambi\u00e9n era cada uno de sus reflejos terrenales. Es muy probable que el prototipo de todas las Tulas haya sido la m\u00e1s grande, poderosa y pr\u00f3spera ciudad del M\u00e9xico Antiguo, es decir, Teotihuac\u00e1n. All\u00ed se inici\u00f3 la tradici\u00f3n urbana nahua y tambi\u00e9n el culto a Quetzalc\u00f3atl. En la Tula de Hidalgo se fortaleci\u00f3 el antiguo mito, y al parecer se originaron algunas ideas nuevas relacionadas con el ejercicio del poder: el gobernante de esta Tula llevaba el nombre del dios Quetzalc\u00f3atl y ten\u00eda la prerrogativa de confirmar en su cargo a los soberanos de otras ciudades, lo cual hac\u00eda perfor\u00e1ndoles el <i>septum <\/i>nasal con una garra de \u00e1guila y otra de jaguar.<\/p>\n<p>La familiaridad de mayas y mixtecos con el concepto de Tula y con el dios Quetzalc\u00f3atl refleja el impacto de la tradici\u00f3n nahua en el sur. Este impacto hab\u00eda comenzado en la \u00e9poca teotihuacana pero parece haber tenido mayores consecuencias pol\u00edticas y religiosas en la etapa tolteca. Ahora bien, el Kukulc\u00e1n de los mayas podr\u00eda ser el se\u00f1or de Chich\u00e9n Itz\u00e1, as\u00ed como la Tula a la que se refieren los mixtecos en sus fuentes bien podr\u00eda ser Cholula (<i>Tollan Cholollan<\/i>); esta \u00faltima hab\u00eda conservado la tradici\u00f3n teotihuacana durante varios siglos, manten\u00eda fuertes v\u00ednculos con Oaxaca y en el Poscl\u00e1sico ten\u00eda la reputaci\u00f3n de ser el principal santuario del dios Quetzalc\u00f3atl. Lo cierto es que hubo varias Tulas y varios Quetzalc\u00f3atl, y que diferentes reinos mesoamericanos, al menos en el Poscl\u00e1sico, se adhirieron a esa leyenda y a esos s\u00edmbolos como parte de una estrategia para legitimar su posici\u00f3n de poder, para reconocer a una cabecera y rendir homenaje a un tronco de nobleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" alt=\"minima-demexico-07\" src=\"https:\/\/aztlanfund.org.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/minima-demexico-07.jpg\" width=\"800\" height=\"314\" \/><\/p>\n<p>Si los mexicas identifican a la Tula de Hidalgo como la ciudad sagrada de Quetzalc\u00f3atl, y le atribuyen mayor importancia hist\u00f3rica que a Cholula o a Teotihuac\u00e1n es porque esa era \u201csu Tula\u201d, su metr\u00f3poli. Los mexicas hab\u00edan formado parte de las provincias septentrionales del reino tolteca, quiz\u00e1 en la zona de Quer\u00e9taro, y hab\u00edan descendido hacia el valle de M\u00e9xico cuando su metr\u00f3poli entr\u00f3 en crisis y se abandon\u00f3, algo antes del a\u00f1o 1200 d.C. Aun en sus d\u00edas de esplendor, los mexicas merodeaban por la antigua ciudad de los atlantes y los chac-mooles, escarbaban en busca de piezas que reciclaban como ofrendas en Tenochtitlan, y se inspiraban en algunos dise\u00f1os de la abandonada ciudad para crear sus propias obras art\u00edsticas. Los mexicas se consideraban herederos directos de esa Tula, y a Teotihuac\u00e1n la ubicaban en el tiempo m\u00e1s remoto, en el tiempo de la creaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>La ca\u00edda de Tula, al parecer en medio de graves conflictos, hacia el a\u00f1o 1200 d.C., marca el inicio del Poscl\u00e1sico tard\u00edo, etapa que concluye con la conquista espa\u00f1ola.<\/p>\n<p align=\"right\">Pablo Escalante Gonzalbo<br \/>\n<i>Historia m\u00ednima de M\u00e9xico<\/i>,<br \/>\npp. 81-92<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tambi\u00e9n fuera del \u00e1rea maya las ciudades florecientes del Epicl\u00e1sico detienen su desarrollo y quedan parcial o totalmente despobladas hacia el a\u00f1o 900 d.C.: Taj\u00edn, Xochicalco, Cacaxtla. 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